Caso Liceo Naval: la violencia que el Perú sigue llamando “juego”

La agresión sexual contra un estudiante de 16 años del Liceo Naval Almirante Guise no debería ser presentada como la desviación excepcional de un grupo de adolescentes. Las denuncias previas de bullying, los testimonios de docentes y padres, la respuesta inicial de la institución y las cifras nacionales de violencia escolar muestran algo mucho más incómodo: en el Perú existe una cultura que demasiadas veces minimiza, tolera o normaliza la violencia hasta que esta alcanza una dimensión imposible de ocultar. Cuando una agresión sexual se convierte en un “juego” El 15 de septiembre de 2026, un estudiante de 16 años del Liceo Naval Almirante Guise denunció haber sido víctima de una agresión sexual por parte de compañeros durante el trayecto de regreso de una actividad deportiva. La Fiscalía abrió una investigación y diez estudiantes fueron inicialmente intervenidos. Posteriormente, el Tercer Juzgado de Familia de Lima dictó cuatro meses de internamiento preventivo para seis adolescentes investigados por la presunta violación sexual del estudiante. La medida es preventiva y no constituye una sentencia: la investigación tendrá que determinar las responsabilidades individuales. Hasta aquí estamos ante un caso judicial. Pero hay algo que trasciende la investigación penal. La forma en que diferentes adultos Continuar leyendo