Elecciones en Perú 2026: crisis política, y la urgencia de una Asamblea Constituyente

Un país en crisis permanente En abril de 2026, Perú acudirá nuevamente a las urnas en un contexto marcado por una profunda crisis política, institucional y social. Lejos de representar un ejercicio democrático estable, estas elecciones se desarrollan en medio de una constante rotación de gobiernos, conflictos entre poderes del Estado y una creciente desconfianza ciudadana. Para julio de 2026, el país habrá tenido nueve presidentes en menos de una década, un dato que refleja no solo inestabilidad coyuntural, sino un problema estructural. De estos mandatarios, únicamente Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo fueron elegidos democráticamente en procesos relativamente claros. El resto llegó al poder en medio de vacancias, renuncias o decisiones parlamentarias cuestionadas. Este escenario plantea una pregunta clave:¿Estamos ante una crisis política temporal o frente al colapso de un modelo de Estado? La inestabilidad política como síntoma estructural La narrativa dominante suele presentar la crisis peruana como una sucesión de errores individuales o casos de corrupción aislados. Sin embargo, un análisis más profundo revela que la inestabilidad es sistémica. En Perú, el poder político formal —representado por el presidente— ha sido progresivamente debilitado por otros actores con mayor capacidad de influencia: élites económicas, grupos empresariales, redes de poder Continuar leyendo

Protestas en Perú: Arde el país ante la corrupción, inseguridad y cercanía con el fujimorismo

En los últimos meses, Perú vive una ola de movilizaciones ciudadanas que va más allá de Lima: comunidades de la sierra, la costa y el oriente se han sumado para manifestarse contra la presidenta Dina Boluarte, exigiendo respuestas políticas, justicia, reformas profundas y, en muchos casos, su renuncia anticipada. Las protestas no son solo por una crisis económica o de delincuencia, sino también por una percepción generalizada de corrupción, impunidad y de que el gobierno está demasiado vinculado con figuras politizadas cuestionadas, como Keiko Fujimori y su entorno. ¿Por qué se protesta? Corrupción y nepotismo Uno de los detonantes que más indignación ha generado es el famoso Rolexgate, donde Dina Boluarte fue señalada por usar relojes de lujo no declarados —un signo claro para muchos de enriquecimiento ilícito o de malas prácticas. Además, se han aprobado decretos que favorecen a personas condenadas por delitos como extorsión, robo y tráfico ilícito de drogas, permitiendo penas menos severas o sustitución por servicios comunitarios.  Aumento de la delincuencia e inseguridad Las estadísticas muestran un incremento de homicidios, extorsiones y otros delitos que afectan especialmente a las zonas urbanas, pero también a muchas provincias. Gran parte de la población culpa directamente al Ejecutivo (y Continuar leyendo